domingo, 14 de septiembre de 2008

Tiendita

Ayer a las nueve de la noche nos dimos cuenta de que nos faltaban tres paquetitos de salsa de tomate para el fetuccini.
Entré a una cuartito iluminado por un foco de 60 wts. olía a humedad y a algo echado a perder. En la puerta estaba una señora viejita preparando unas gorditas mientras platicaba con una muchacha. Sin darme cuenta me paré junto a un señor muy muy viejito que parecía un mueble. De repente señaló en dónde deberían de estar las salsas y explicó por qué no había ninguna.

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